¿Cómo será el 2018 para la industria audiovisual?

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Sin duda, 2017 no pasará desapercibido en los anales de la historia de las telecomunicaciones: Netflix, por primera vez, superó en número de suscriptores a la televisión por cable en Estados Unidos; El gobierno de Donald Trump, por medio de la FCC, decidió acabar con la neutralidad de la red; el televisor logró mantenerse como la primera pantalla de consumo audiovisual en el mundo; Apple y Facebook anunciaron su intención de entrar en forma contundente al mercado de la producción de contenidos audiovisuales y el transmedia continuó consolidándose y ampliando sus fronteras más allá de la industria audiovisual tradicional. La figura del regulador único convergente, que a principio de la década emergió como la mejor alternativa para dinamizar los mercados, continuó desmoronándose por los pobres resultados alcanzados a nivel global; el negocio de la televisión por cable continuó experimentando escenarios de mucha incertidumbre, al tiempo que la tecnología 5G se mostró como una posibilidad real que transformará la industria de las telecomunicaciones durante los próximos años.

¿Qué deparará el 2018 para el sector Telco en el mundo?

Anticiparse al futuro no es algo fácil; más complejo aún resulta hacerlo en un sector tan dinámico e impredecible como el de las telecomunicaciones. No obstante, existen tendencias y signos que ayudan a develar el curso que tomarán los acontecimientos, y es desde esa perspectiva que nos arriesgaremos a prever algunas situaciones que podrían desarrollarse en el 2018.

Por un lado, la nueva política fiscal del gobierno Trump, que fue aprobada por el Congreso de los Estados Unidos, al limitar el dinero que sea reingresado al país a un único impuesto del 10%, establece un importante estímulo para la repatriación de capitales estadounidenses. El gigante de la informática Apple tiene más de 250 mil millones de dólares en dinero en el extranjero y ha manifestado intención de repatriarlos, pero ha aducido que no lo ha hecho debido a los altos impuestos que esto implicaba. Ahora posiblemente buscará hacerlo y puede decidir invertirlo en compañías del país.

Un informe de Business Insider, que cita a los analistas Citibank Jim Suva y Asiya Merchant, sostiene que Apple podría estar interesado en adquirir el control de Netflix, Amazon o Hulu, para lo cual solamente necesitaría una tercera parte de los 250 millones de dólares que posee en el extranjero. La misma fuente afirma que posiblemente Apple decida concentrar sus esfuerzos de compra en Netflix, que se ha consolidado como la plataforma OTT con mejores indicadores mundiales. Esto permitiría a Apple fortalecerse en el mercado de los contenidos audiovisuales, cosa que ha intentado por años, sin tanto éxito, con ITunes.

En el extremo opuesto del continente, el mercado de la televisión por suscripción sufrirá grandes cambios: Enacom, el organismo regulador audiovisual de Argentina decidió autorizar a Claro y a Telefónica para prestar el servicio de televisión por suscripción en la nación austral; esta decisión cambiará el mercado del cable, altamente concentrando en este país, abriendo una mayor competencia de precios y servicios y mejorando la cobertura, calidad y disponibilidad del mismo. Una decisión positiva para un sector que se vio afectado por las políticas del gobierno anterior, consideradas por varios sectores como populistas y regresivas.

En Costa Rica, Colombia, México, Paraguay y Brasil, este será un año electoral que traerá cambios en el panorama político. Los cambios políticos se verán reflejados en el sector de las telecomunicaciones, no solamente por los giros que los gobiernos puedan dar hacia la derecha o la izquierda, con las implicaciones que esto pueda traer en el mercado, sino también por los virajes regulatorios que puedan desencadenar estas decisiones. En México, por ejemplo, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, que ha estado inmerso en diversas polémicas durante los últimos años, podría terminar fortalecido o debilitado, dependiendo quien ocupe la silla presidencial. En el caso colombiano, gracias al impulso dado por la Autoridad Nacional de Televisión, este será el año de la consolidación de la Televisión Digital Terrestre y gracias a la nueva normativa de televisión por suscripción, el sector recibirá un importante respiro. En el mismo país, la intención inconclusa del gobierno Santos por agrupar entidades en un regulador único convergente se podría ver revitalizada o sepultada, dependiendo de quien asuma la presidencia y de la nueva configuración del Congreso.

En el caso de Brasil, el sector Telco requiere urgentemente de un gobierno que reactive la economía, pues el mercado de las telecomunicaciones ha salido muy golpeado con la actual crisis y requiere de mayor estabilidad gubernamental. En Paraguay y Costa Rica, aunque no se vislumbran grandes cambios en el sector de las telecomunicaciones, es posible que nuevos gobiernos puedan imprimirle dinamismo a un sector históricamente rezagado en ambos países. Ya en Paraguay, se espera que la reciente adjudicación de la banda 700 MHz para 4G LTE garantice una dinamización para el sector.

Posiblemente en Colombia se presenciará la fusión de las marcas Une y Tigo, hoy bajo el control del conglomerado holandés: Millicom. Además de lo interesante que será la fusión de televisión, internet y telefonía celular para crear otra marca convergente en Colombia, habrá que ver cómo este movimiento ayudará a definir las relaciones de lo público y lo privado en la región, recordando que Une fue una creación de la empresa pública de servicios de Medellín, EPM, y por diversos avatares terminó pasando a manos privadas y, ahora, posiblemente diluyéndose.

En tecnología, la reciente aprobación de un primer estándar 5G, que hace esta promesa de renovación más real e inmediata, desatará una carrera tecnológica y de servicios entre las grandes empresas, lo que beneficiará a la economía y a los usuarios. También es de esperar que el mundial de fútbol de Rusia promueva los sistemas y trasmisiones 4K y 6K, más aún cuando Tokio ha anunciado con fasto que los Olímpicos de 2020 serán el gran muestrario del 8K.

En el caso de las OTT en Latinoamérica, este año será decisivo para Amazon y Claro Video, pues deberán conquistar parte de un mercado que hasta ahora les ha sido esquivo y que se encuentra prácticamente monopolizado por Netflix.   

Pero, sin dudas, la mayor incógnita que traerá el 2018 se refiere a lo qué ocurrirá con el Internet en Estados Unidos luego de la muy comentada decisión de la FCC de desconocer la neutralidad de red; tal y como lo hemos advertido, es posible que en dicho país el Internet que conocemos termine cambiando hasta hacerse irreconocible, o que la movilización ciudadana y empresarial logren amortiguar la decisión con un pacto autónomo y estrategias de mercado audaces.

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En conclusión, 2018 será un año en el que se definirán muchas situaciones críticas para las telecomunicaciones en el mundo y en América Latina, y en el que podrían ocurrir cambios importantes en sector. Por ello es fundamental que las empresas y organizaciones de la región se mantengan atentas a lo que ocurra y tomen decisiones rápidas e informadas.

Nuestros lectores pueden tener la seguridad que desde el Blog de Andinalink, haremos un análisis responsable de todos los fenómenos mencionados y de sus consecuencias para el sector durante el año 2018.

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