Parlamento Europeo alcanza consenso para la nueva normativa audiovisual

Parlamento Europeo alcanza consenso para la nueva normativa audiovisual
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El Parlamento Europeo ha logrado conceso esta semana al votar favorablemente la nueva directiva de contenidos y servicios audiovisuales con una amplia mayoría de 452 votos a favor, 132 en contra y 65 abstenciones, demostrando que es posible reglamentar las plataformas OTT sin romper la neutralidad de red, garantizando y respetando principios y estándares internacionales sobre la libertad de expresión y la regulación audiovisual.La nueva normatividad aprobada se aplicará por igual a medios convencionales como digitales, modificando la “Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual” expedida en el año 2010 y ampliando el espectro regulatorio a las nuevas plataformas Over The Top (OTT), incluyendo los servicios de video bajo demanda (VoD) como Netflix, Amazon Online Video y Hulu, al igual que otros servicios de video financiados por publicidad como Youtube o Vimeo.

Es importante aclarar que esta normatividad es diferente de la de Copyright que tratamos días atrás en el artículo: “Entendiendo el proyecto de ley Europeo de Copyright” y es la continuación de un artículo publicado en abril de 2018, denominado: “Europa demuestra que es posible regular las OTT”

¿Qué contempla la nueva normativa audiovisual?

Sin duda el mayor logro de esta directiva es el fortalecimiento de los mecanismos de protección de los derechos de los niños, obligando a los proveedores de servicios audiovisuales a implementar medidas para combatir el contenido que incite a la violencia, el odio y el terrorismo, al igual que la pornografía, definiendo reglas aplicables y muy estrictas.

En este sentido, las plataformas en las que se comparten videos serán responsables de reaccionar cuando los usuarios detecten la existencia de contenido perjudicial.  Aunque el articulado no establece ningún sistema para filtrar el contenido antes de ser publicado, pues arriesgaría el derecho superior de la libertad de expresión, sí exige que las plataformas establezcan un mecanismo “transparente, sencillo y efectivo” para permitir a los usuarios marcar el contenido como inapropiado y notificarlo a los administradores del sitio. Los cuales, en un periodo corto de tiempo deberán entrar a verificar y determinar el posible incumplimiento de la normatividad, que, en el caso de ser positivo, deberá concluir con el retiro inmediato del material en cuestión.

Igualmente, la normatividad incorporó una cláusula para garantizar la protección de los datos personales de los menores y asegurar que en ningún caso los proveedores los utilicen con fines o propósitos comerciales, incluyendo de manera muy particular, la elaboración de perfiles para publicidad adaptada en función de las pautas de consumo de los menores de edad, quedando claro que en cualquier caso los menores no pueden ser tratados como consumidores convencionales. Las nuevas reglas sobre publicidad y posicionamiento de productos en los programas infantiles prohibieron de forma expresa cualquier sistema de televentas en contenidos dirigidos a niños.

Si bien la directiva sugiere evitar la publicidad en programas infantiles, cada nación miembro de la comunidad europea, podrán decidir si prohibirán o no los patrocinios en estos programas.

Fomento a la industria audiovisual europea y cuotas de pantalla

Uno de los aspectos más interesantes y rescatables de la nueva directiva es la implementación de una clara política de fomento a la industria audiovisual, que, con el objeto de impulsar la diversidad cultural, obliga a todas las Plataformas de Video a la Carta (VOD) que distribuyan contenidos en Europa, incluyan en su catálogo un mínimo del 30% de contenido europeo. Es decir, que, en un sistema como Netflix, el usuario europeo deberá obligatoriamente encontrar en la oferta de títulos un mínimo del 30% de contenidos cuyo origen sea cualquiera de los países miembros de la Unión Europea.

Las plataformas de VOD también tendrán que contribuir al desarrollo de la producción audiovisual europea, mediante inversión directa en contenido o con contribuciones a los fondos nacionales. El nivel de contribución en cada país deberá ser proporcional a sus ingresos y cada nación europea podrá fijar las tasas de contraprestación.

Otro de los aspectos más interesantes de la normatividad, es la incorporación de nuevas disposiciones sobre accesibilidad, integridad de la señal y refuerzo de los organismos reguladores.

El nuevo marco regulatorio deberá ahora ser adoptado formalmente por el Consejo de Ministros de la Comisión Europea, antes de su publicación en el Diario Oficial y su entrada en vigor. Cada uno de los países que hacen parte de la Unión Europea, contarán con 21 meses a partir de la fecha para aplicar los cambios en la legislación nacional.

¿Cómo impactará en América Latina?

Si bien la directiva no tiene ningún impacto directo en las legislaciones latinoamericanas, sí marca un precedente muy importante para la regulación audiovisual, pues demuestra que no solo es posible regular sin romper la neutralidad de red, sino que es posible fijar límites a los contenidos sin interferir en la libertad de expresión. Lo cual es una alternativa regulatoria mucho más adecuada y menos drástica que la implementada en Estados Unidos por el gobierno Trump, que terminó con la ruptura de la neutralidad de red.

Le recomendamos leer también el artículo: “¿Qué pasará con la Neutralidad de red en América Latina”

Los gobiernos latinoamericanos deberían voltear su mirada hacia Europa y seguir el ejemplo de esta nueva directiva, incorporando en sus legislaciones mecanismos regulatorios como los que el Parlamento Europeo acaba de reglamentar, tanto para la protección de menores, personas con dificultades hipo acústicas, como para el fomento y fortalecimiento de las industrias culturales de la región, nivelando el terreno de juego entre las TELCO y las plataformas OTT.

Urge garantizar condiciones mucho más justas y equiparables, tanto en las normas, como en las cuotas de pantallas, obligaciones contractuales, tasas impositivas y contribuciones a los fondos para el desarrollo del sector y el fortalecimiento de los contenidos.

Europa avanza en el camino correcto y en Latinoamérica debemos aprender y tropicalizar estas iniciativas que fortalecen el ecosistema de las TIC, poniendo a los ciudadanos en el centro de las políticas y de la regulación del sector.

Por:

Gabriel E. Levy B.

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