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Los Medios Sociales atraviesan actualmente el mismo proceso que enfrentó la industria de la Nicotina hace tres décadas: documentos internos filtrados revelan que las compañías conocían los perjuicios de sus productos, coaliciones de fiscales estatales interponen demandas masivas y los gobiernos promueven límites de edad y etiquetas de advertencia.
La comparación no es exagerada. En febrero de 2026, Frances Haugen (la exempleada que filtró miles de documentos internos de Meta) declaró ante CNN que la propia compañía se comparaba internamente con Big Tobacco mientras desatendía los daños a menores.
Documentos aportados en el juicio en curso en Los Ángeles contra Meta y YouTube incluyen comunicaciones internas donde empleados escribieron: «IG es una droga. Somos básicamente distribuidores.»
La ciencia detrás de la dependencia digital
Por: Gabriel E. Levy B.
Hace dos años recorriendo la Feria del Libro de Guadalajara me encontré con un título que llamó poderosamente mi atención: “Dopamina”, escrito por Daniel Z. Lieberman y Michael E. Long, se trata de la biblia del comportamiento humano y animal bajo los efectos de este neurotransmisor. El libro es un texto que me permitió comprender mejor como reaccionamos ante esta sustancia y como define nuestra personalidad, pero, sobre todo, como las grandes industria no solo del licor, los casinos y la nicotina, sino también las de Medios Sociales, explotan nuestro cerebro para alcanzar mayores ganancias en detrimento de la salud pública.
Después de leer este libro, decidí retirarme paulatinamente de todos los medios sociales de forma progresiva, buscando un detox de mi cerebro.
Desde pequeño mi filosofía de vida ha sido evitar caer en cualquier “Vicio”, le tengo mucho temor a ser esclavo de sustancias y por este motivo no consumo alcohol, ni drogas, ni Café, incluso evito hasta las sodas con cafeína y por consiguiente la única forma de ser coherente con mi estilo de vida fue abandonar también los medios sociales, que solo uso en algunas ocasiones para compartir algunos de mis escritos, tal vez para que mis seguidores lejanos conozcan mi trabajo y se den cuenta que sigo publicando, pero ni siquiera lo hago de forma periódica.
Y no soy paranoico, por el contrario, busco que la mayor cantidad de decisiones que tomo en mi vida (por supuesto es un ideal que no siempre logro), sean bajo el método cartesiano, buscando interponer la razón a la emoción, y es por este motivo, que puedo asegurar que la evidencia sobre los mecanismos adictivos de las redes sociales: no es anecdótica.
En 2012, las investigadoras Diana Tamir y Jason Mitchell, del Departamento de Psicología de Harvard, publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences que: “hablar de uno mismo en redes sociales activa las mismas regiones del sistema dopaminérgico mesolímbico (el nucleus accumbens y el área tegmental ventral) que se activan con la comida, el dinero y el sexo”.
En 2016, un equipo de la UCLA liderado por Lauren Sherman sometió a 32 adolescentes a resonancias magnéticas funcionales mientras simulaban usar Instagram: observar sus propias fotos con muchos «likes» activó intensamente el nucleus accumbens, el mismo núcleo cerebral que responde al chocolate, al dinero o a las drogas.
La conexión con la adicción a sustancias es directa.
La Doctora Dar Meshi, de Michigan State University, publicó en 2019 en el Journal of Behavioral Addictions que: “los usuarios intensivos de redes sociales muestran el mismo deterioro en la toma de decisiones (medido con el Iowa Gambling Task) que las personas adictas a opioides, cocaína y metanfetamina”.
Por su parte, la Doctora Anna Lembke, profesora de Psiquiatría de Stanford y autora de Dopamine Nation (2021), lo sintetizó con mucha elocuencia: «El smartphone es la aguja hipodérmica contemporánea, que suministra dopamina digital para una generación conectada.»
Un estudio longitudinal de tres años publicado en JAMA Pediatrics en enero de 2023, dirigido por Eva Telzer y Maria Maza de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill con 169 adolescentes, demostró que quienes revisaban redes sociales de forma habitual desarrollaron una trayectoria de neurodesarrollo diferente, con hipersensibilidad progresiva a la retroalimentación social.
Nada de esto es fortuito.
Aza Raskin, quien creó el infinite scroll en 2006, declaró públicamente en 2019 que su invención desperdicia el equivalente a 200.000 vidas humanas cada día y describió las técnicas de diseño como «cocaína conductual dispersa por toda la interfaz.»
Tristan Harris, lider de diseño de Google y cofundador del Center for Humane Technology, acuñó el término «carrera hacia el fondo del tronco encefálico» para describir la competencia entre plataformas por capturar la atención mediante refuerzo de proporción variable: el mismo mecanismo de las máquinas tragamonedas.
Cuando las empresas saben y guardan silencio
El 5 de octubre de 2021, Frances Haugen declaró ante el Subcomité de Protección al Consumidor del Senado de Estados Unidos, presidido por el senador Richard Blumenthal.
Reveló que investigaciones internas de Facebook, realizadas en 2019, mostraban que el 32% de las adolescentes sentían que Instagram deterioraba su imagen corporal, que el 13% de los adolescentes en Reino Unido vinculaban sus pensamientos suicidas con la plataforma, y que los propios adolescentes describían su uso con lo que los investigadores internos denominaron una «narrativa de adicto».
Facebook conocía estos datos y los ocultó al público y al Congreso.
“Las plataformas de Facebook: dañan a los niños, avivan la división y debilitan nuestra democracia”.
El escándalo desencadenado por Haugen, que ha sacudido a todo Silicon Valley, no se limita a una serie de afirmaciones temerarias, sino que ha sido acompañado con pruebas concretas, que la exfuncionaria filtró, a través de una serie de documentos internos, que la prensa ha denominada “Facebook Papers” y que ponen en evidencia la falta de ética de la compañía de Mark Zuckerberg y que incluso llevó a la exfuncionaria a concluir que: “Facebook está en bancarrota moral”.
“Las ganancias sobre la gente”
La Exfuncionaria de Facebook, en una declaración posterior con la cadena CBS News, reveló como fue que compartió varios documentos internos de Facebook con el diario The Wall Street Journal y aseguró, que “La compañía ha elegido repetidamente poner las ganancias por encima de la salud mental de sus usuarios, incluidas las adolescentes que usan las plataformas de redes sociales”.
“Los directivos de la compañía saben cómo hacer que Facebook e Instagram sean más seguros, pero no harán los cambios necesarios, porque han puesto sus ganancias astronómicas antes que las personas…
… Debemos actuar ahora”
La preocupación en la que están de acuerdo los demócratas y republicanos
Si bien las críticas de la ex directiva de Facebook resonaron con mucha fuerza en el capitolio, no fueron las únicas, pues varios senadores se sumaron a las críticas y propusieron acciones regulatorias inmediatas:
“El daño al interés propio y la autoestima infligido por Facebook hoy perseguirá a una generación», dijo el senador demócrata Richard Blumenthal”.
Por su parte Marsha Blackburn, una senadora republicana de Tennessee, dijo que la empresa
«No está interesada en hacer cambios significativos para mejorar la seguridad de los niños en sus plataformas, al menos no cuando eso resultaría en perder ojos en las publicaciones o disminuir sus ingresos publicitarios[17]«.
Dos años más tarde, el 7 de noviembre de 2023, Arturo Béjar (exdirector de ingeniería de Meta) declaró ante el mismo comité y reveló que: “uno de cada ocho usuarios de Instagram de 13 a 15 años había recibido insinuaciones sexuales no deseadas en un lapso de solo siete días”.
Béjar denunció que las funciones de seguridad que Meta presentaba públicamente eran «un placebo, una característica de seguridad solo de nombre para tranquilizar a la prensa y a los reguladores.»
Pero fue Tim Kendall, exdirector de monetización de Facebook, quien trazó la comparación más explícita.
En su testimonio ante la Cámara de Representantes en septiembre de 2020, afirmó: «Tomamos el manual de Big Tobacco, trabajando para hacer nuestro producto adictivo desde el inicio.
Las tabacaleras primero buscaron hacer la nicotina más fuerte. Luego añadieron azúcar y mentol para que pudieras mantener el humo más tiempo. En Facebook, incorporamos actualizaciones de estado, etiquetas de fotos y likes.»
Los Tobacco Papers y su reflejo digital
El paralelismo tiene raíces históricas profundas.
En 1963, un ejecutivo de Brown & Williamson escribió en un memorando interno: «La nicotina es adictiva. Estamos, entonces, en el negocio de vender nicotina, una sustancia adictiva.»
En 1994, los siete CEO de las principales tabacaleras declararon bajo juramento ante el Congreso que la nicotina no era adictiva.
La filtración de más de 14 millones de documentos internos (hoy archivados en la UCSF Truth Tobacco Industry Documents Library) demostró que las empresas sabían desde los años cincuenta que fumar provocaba cáncer y manipulaban deliberadamente la nicotina para incrementar la adicción. Jeffrey Wigand, vicepresidente de investigación de Brown & Williamson, reveló en 60 Minutes de CBS en febrero de 1996 que la empresa agregaba amoniaco a la nicotina tabaquera para potenciar su efecto en el cerebro.
El resultado fue el Máster Settlement Agreement de noviembre de 1998: 206.000 millones de dólares pagados por Philip Morris, R.J. Reynolds, Brown & Williamson y Lorillard a 46 estados.
Se prohibió la publicidad orientada a menores, los personajes animados en campañas y se obligó a divulgar los documentos internos.
El senador Blumenthal, declaró tras el testimonio de Haugen:
«Facebook ha tomado el manual de Big Tobacco: ha ocultado su propia investigación sobre la adicción y los efectos perjudiciales de sus productos.» Su colega Ed Markey fue más gráfico: «Instagram es esa primera droga de la infancia, diseñado para atrapar a los adolescentes desde temprano.»
Demandas contra los gigantes del Valle del Silicio
El litigio en el tribunal federal de Oakland, California, acumula 2.325 demandas contra Meta, Google, Snap y ByteDance a febrero de 2026.
Mientras tanto, en octubre de 2023, una coalición bipartidista de 42 fiscales generales demandó a Meta por diseñar productos adictivos para menores, incluso de manera no paradójica sino predecible, los mismos bufetes que litigaron contra los 7 CEOS de la Nicotina (Motley Rice y Lieff Cabraser) son quienes lideran los casos.
Del Otro lado del atlántico, En Europa, la Comisión Europea investiga a TikTok y Meta bajo el Digital Services Act, con multas potenciales de hasta el 6% de sus ingresos globales (unos 9.900 millones de dólares para Meta y 9.300 millones para TikTok).
En Reino Unido las sanciones no se han hecho esperar, por ejemplo, Irlanda impuso sanciones de 405 millones de euros a Instagram en 2022 y 345 millones a TikTok 2023.
La respuesta legislativa pareciera replicar el patrón de la Nicotina.
Como ya es costumbre, el parlamente de Australia adelantado al resto de legislaciones globales, aprobó en noviembre de 2024 la prohibición de redes sociales para menores de 16 años, con sanciones de hasta 49,5 millones de dólares australianos para las plataformas.
En junio de 2024, el cirujano general Vivek Murthy pidió al Congreso establecer etiquetas de advertencia en redes sociales, exactamente como se hizo con la industria de la Nicotina en 1965.
Colorado se convirtió en 2024 en el primer estado en aprobar esas advertencias; Minnesota y Nueva York siguieron en 2025.
Francia aprobó en enero de 2026 la prohibición de redes sociales para menores de 15 años. España tramita una ley que eleva la edad de acceso independiente a 16 años.
La historia se repite, pero con mayor velocidad
La trayectoria es inequívoca: desde la evidencia científica hasta los documentos internos, desde los testimonios de denunciantes hasta las demandas de fiscales generales, la industria de las redes sociales recorre el mismo camino que la industria tabacalera. L
a diferencia es que esta vez existe un antecedente.
El abogado Matt Bergman, que representa a más de 1.200 familias contra estas plataformas, lo resume así: «Cuando Frances Haugen declaró ante el Congreso, comprendí que esto era amianto otra vez.» La pregunta ya no es si habrá regulación, sino cuánto costará (en dinero y en daño a una generación) la demora en implementarla.
En Conclusión: todo parece indicar que lo que comenzó siendo un medio social innovador y disruptivo, para conectar a la personas y tenerlas más cerca, es en realidad una peligrosa droga que altera el sistema de recompensas del cerebro, convirtiéndose en uno de los peores dolores de cabeza regulatorios que las autoridades alrededor del mundo hayan enfrentado, no solo por la evidente falta de ética, sino porque como quedó demostrado, la humanidad depende social y económicamente, a niveles alarmantes de sus servicios, lo cual obliga necesariamente a que gobiernos, medios de comunicación y organizaciones sociales, promuevan legislaciones que le pongan límite a esta droga que está destrozando los cerebro de toda una generación.
Referencias
Béjar, A. (2023, noviembre 7). Testimonio ante el Subcomité del Senado de Estados Unidos sobre Comercio, Ciencia y Transporte. Congreso de los Estados Unidos.
Colorado Attorney General. (2023). Bipartisan coalition of attorneys general file lawsuits against Meta for harming youth mental health through its social media platforms. Oficina del Fiscal General de Colorado.
Data Protection Commission. (2022, septiembre 15). Data Protection Commission announces decision in Instagram inquiry. Comisión de Protección de Datos de Irlanda.
Data Protection Commission. (2023). DPC issues 345 million euro TikTok children’s privacy fine. Comisión de Protección de Datos de Irlanda.
European Parliament & Council of the European Union. (2022). Regulation (EU) 2022/2065 on a single market for digital services (Digital Services Act). Diario Oficial de la Unión Europea.
Haugen, F. (2021, octubre 5). Testimonio ante el Subcomité del Senado de Estados Unidos sobre Protección al Consumidor y Seguridad de Productos. Congreso de los Estados Unidos.
Kendall, T. (2020, septiembre). Testimonio ante la Subcomisión de Comunicaciones y Tecnología de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Congreso de los Unidos.
Lembke, A. (2021). Dopamine nation: Finding balance in the age of indulgence. Dutton.
Meshi, D., & Elizarova, A. (2019). Excessive social media users demonstrate impaired decision making in the Iowa Gambling Task. Journal of Behavioral Addictions, 8(1), 169–173. https://doi.org/10.1556/2006.7.2018.138
Meza, M. A., & Telzer, E. H. (2023). Association of habitual checking behaviors on social media with longitudinal functional brain development. JAMA Pediatrics, 177(2), 160–167. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2022.4805
Motley Rice LLC & Lieff Cabraser Heimann & Bernstein LLP. (2022). In re: Social media adolescent addiction/personal injury products liability litigation, MDL No. 3047. Tribunal Federal del Distrito Norte de California.
Murthy, V. H. (2024, junio). Surgeon General Advisory: Social media and youth mental health. Oficina del Cirujano General de los Estados Unidos.
New York State Attorney General. (2023). Attorney General James and multistate coalition sue Meta for harming youth. Oficina del Fiscal General de Nueva York.
Parliament of Australia. (2024). Online Safety Amendment (Social Media Minimum Age) Act 2024. Gobierno de Australia.
Sherman, L. E., Payton, A. A., Hernandez, L. M., Greenfield, P. M., & Dapretto, M. (2016). The power of the like in adolescence: Effects of peer influence on neural and behavioral responses to social media. Psychological Science, 27(7), 1027–1035. https://doi.org/10.1177/0956797616645673
Tamir, D. I., & Mitchell, J. P. (2012). Disclosing information about the self is intrinsically rewarding. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(21), 8038–8043. https://doi.org/10.1073/pnas.1202129109
Truth Initiative. (2019). The Master Settlement Agreement: 4 ways the landmark tobacco settlement changed tobacco control. Truth Initiative Foundation.
University of California, San Francisco. (s.f.). Truth Tobacco Industry Documents Library. UCSF Library. https://www.industrydocuments.ucsf.edu/tobacco/
Wall Street Journal. (2021, septiembre). The Facebook Files [Serie investigativa]. The Wall Street Journal.








