El mundo se queda sin memoria

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Samsung confirmó que la escasez actual de chips de memoria empeorará en 2027, seguirá en 2028 y solo comenzará a ceder hacia 2029. Detrás de esa fecha hay una causa concreta: los centros de datos de inteligencia artificial están acaparando la producción mundial de memoria y procesadores. La consecuencia la pagamos todos: computadores, celulares, autos y consolas más costosos, con menos capacidad y en menor cantidad.

El anuncio que confirmó los temores

Por: Gabriel E. Levy B.

Los chips de memoria son las piezas donde los computadores, los celulares y los servidores guardan la información que necesitan para funcionar. Sin ellos no enciende una pantalla ni abre una aplicación. Y el mundo se está quedando sin existencias.

El 30 de julio de 2026, durante la presentación de sus resultados trimestrales, Samsung, el mayor fabricante de memorias del planeta, reconoció que la escasez no cede. Jaejune Kim, vicepresidente ejecutivo del negocio de memorias, advirtió a los analistas que el faltante de suministro empeorará el próximo año y se prolongará durante 2027.

La compañía acompañó el anuncio con una cifra que explica el fondo del asunto: su división de semiconductores multiplicó por más de 250 las ganancias frente al año anterior, y las utilidades totales del grupo crecieron 19 veces, impulsadas por la demanda de chips para inteligencia artificial. Vender memoria nunca fue tan buen negocio, y ese es justo el problema.

Samsung además firmó contratos de suministro por un mínimo de cinco años con las cinco mayores empresas de centros de datos del mundo, acuerdos que comprometen entre el 60 % y el 70 % de toda su capacidad de producción. Traducción: la mayor parte de la memoria que fabricará hasta el final de la década ya tiene dueño.

¿Por qué una tecnología que promete hacerlo todo más eficiente y más barato terminó encareciendo los aparatos que usamos todos los días?

La IA devora la producción mundial

Para entender la escasez hay que mirar dentro de un centro de datos: esas bodegas gigantes llenas de servidores donde «viven» asistentes como ChatGPT, Gemini o Claude. Entrenar y operar esos modelos exige cantidades descomunales de una memoria especial llamada HBM, sigla en inglés de memoria de alto ancho de banda, capaz de mover datos a velocidades que la memoria de un computador común no alcanza.

Fabricar HBM tiene un costo oculto: cada chip consume el triple de capacidad de fábrica que un chip de memoria convencional. Y como apenas tres empresas, Samsung, SK hynix y Micron, concentran más del 90 % de la producción mundial de memoria, cada línea que se dedica a la IA es una línea que deja de producir para celulares y computadores.

La lógica comercial hace el resto. Nvidia, OpenAI, Google, Microsoft y Amazon pagan más y compran por adelantado, así que los fabricantes les reservan la producción. El mercado de consumo recibe las sobras.

El fenómeno ya contagió a los procesadores, el «cerebro» de los equipos. TSMC, la fábrica taiwanesa que produce los chips de Apple, Nvidia y AMD, admitió por boca de su presidente que solo puede entregar cerca de un tercio de lo que sus grandes clientes le piden. Intel y AMD subieron los precios de sus procesadores de consumo entre 5 % y 10 % desde marzo, los de servidores hasta 20 %, y la cadena de suministro anticipa nuevas alzas en el segundo semestre.

La factura llega a su bolsillo

Los números del mercado cuentan el resto de la historia. Los módulos de memoria RAM, esas barras que cualquiera compraba para darle una segunda vida a su computador, se dispararon hasta 200 % entre septiembre de 2025 y marzo de 2026. Los discos de estado sólido escasean y hasta los discos duros tradicionales, que parecían condenados al retiro, se agotaron: un directivo de Kingston aseguró que el inventario de 2026 ya se vendió en su totalidad.

La consultora IDC calcula que el precio promedio de los computadores personales subirá cerca de 8 % este año, y su analista Francisco Jerónimo anticipa que los celulares de gama de entrada regresarán a configuraciones de 4 gigabytes de RAM, una cifra que creíamos superada, para sostener precios competitivos. En otras palabras: pagaremos lo mismo o más por equipos con menos capacidad.

Los videojuegos tampoco se salvan. La memoria de las tarjetas gráficas sale de las mismas fábricas que la RAM convencional, así que los computadores para jugar y las consolas enfrentan alzas de precio y demoras en sus próximos lanzamientos, al punto de que algunos analistas temen que se conviertan en artículos de lujo.

El efecto tampoco se detiene en la tecnología de consumo. Un carro moderno necesita entre 2 y 8 gigabytes de memoria para sus sistemas de asistencia y entretenimiento, las cámaras profesionales dependen de tarjetas y discos cada vez más costosos, y muchas empresas aplazan la renovación de sus equipos de cómputo o migran a máquinas reacondicionadas.

Para América Latina el golpe es doble. En los dispositivos económicos, los que más se venden en la región, la memoria pesa una porción mayor del costo total, así que el encarecimiento castiga primero a los mercados emergentes. Justo cuando gobiernos y escuelas empujan la inclusión digital, el computador y el celular vuelven a alejarse del alcance de millones de familias.

¿Y cuándo termina esto?

Samsung dejó una pista entre líneas. Si los contratos con los gigantes de la nube duran cinco años y las nuevas fábricas que construyen Samsung, SK hynix y Micron entran en plena producción hacia el final de la década, la oferta solo podrá acercarse a la demanda alrededor de 2029.

Conviene moderar las expectativas. La propia compañía descarta aumentos relevantes de producción en 2026 y 2027, y anticipa que 2028 seguirá en desequilibrio. Cuando los precios por fin bajen, lo harán hasta un nivel inferior al actual, pero no regresarán a las cifras previas a la crisis, porque la IA seguirá reclamando una porción enorme de las fábricas.

La escasez dejó de ser una tormenta pasajera y se instaló como el nuevo clima de la industria tecnológica. Fabricantes, gobiernos y usuarios tendremos que aprender a planear con ella.

En resumen, La inteligencia artificial necesita cantidades gigantescas de memoria y procesadores, y los fabricantes prefieren venderles a los centros de datos, que pagan mejor. Por eso los chips escasean, los precios suben y los dispositivos pierden prestaciones. Samsung anticipa que el desequilibrio empeorará en 2027, seguirá en 2028 y solo cederá hacia 2029, aunque los precios nunca regresarán a los niveles previos. La era de la tecnología barata quedó atrás.

Referencias

  1. (2026a, 19 de marzo). El costo oculto de la IA: por qué tu próxima computadora podría ser más cara y tener menos memoria. https://www.infobae.com/tecno/2026/03/19/el-costo-oculto-de-la-ia-por-que-tu-proxima-computadora-podria-ser-mas-cara-y-tener-menos-memoria/
  2. (2026b, 23 de abril). Los procesadores serán más caros en 2026: Intel y AMD subirán los precios de sus CPUs. https://www.infobae.com/tecno/2026/04/23/los-procesadores-seran-mas-caros-en-2026-intel-y-amd-subiran-los-precios-de-sus-cpus/
  3. López, L. (2026, 30 de julio). Samsung ha puesto fecha al momento en el que volveremos a pagar «lo normal» por la memoria de nuestros PC. Xataka. https://www.xataka.com/empresas-y-economia/samsung-ha-puesto-fecha-al-momento-que-volveremos-a-pagar-normal-memoria-nuestros-pc
  4. Los Andes. (2025, 28 de diciembre). Memorias RAM en crisis: escasez, alta demanda y precios más altos en 2026 por culpa de la IA. https://www.losandes.com.ar/tecno/memorias-ram-crisis-escasez-alta-demanda-y-precios-mas-altos-2026-culpa-la-ia-n5974987
  5. Quartz en Español. (2026, 11 de marzo). La escasez de CPU provocada por la IA. https://es.qz.com/escasez-de-cpu-ai-2026
  6. (2026, 30 de julio). Samsung Q2 profit jumps 19-fold as AI chip demand offsets mobile loss. https://www.reuters.com/world/asia-pacific/samsung-q2-profit-jumps-19-fold-ai-chip-demand-offsets-mobile-loss-2026-07-30/
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